Body Positive: ¿Por qué es tan relevante algo que parece tan obvio?

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Body Positive: ¿Por qué es tan relevante algo que parece tan obvio?

Cuando me preguntan por mi cuerpo y cómo he logrado quererlo, siempre respondo algo similar “el cuerpo es más que la experiencia visual de sí mismo”. Me explico: analicemos los momentos en los que siento felicidad, cuando abrazo a mis amigues, cuando bailo, cuando respiro brisa marina, cuando hago el amor, cuando como algo delicioso, cuando dibujo, escucho un buen álbum, cuando veo a mi gata retorcerse, cuando me despierto un domingo sin pendientes Y bueno, vale, bien por ti pero ¿Qué tiene que ver todo esto con el Body Positive? Ya va, ya va… todas las experiencias que describí de felicidad en mi vida las procesé a través de mi cuerpo, ¿se entiende? cuando digo que el cuerpo, el querer a un cuerpo, requiere más de la experiencia visual de sí mismo (fotos, espejos, autorevisión), me refiero a que hay tantas formas más de percibir la realidad con el cuerpo que la auto-visual, sígueme en este camino.

Acá su Josafana de siempre, escrita, extendida, con ganas de hablarles sobre un tema el cual es un concepto, y una manera de ver la vida que me ha hecho sentido para alcanzar un grado de felicidad, tranquilidad y conciencia para no limitarme a propósito de mi autopercepción.

El Body Positive que me encantaría tuviese una manera de decirse en español pero bueno viene a propiciar una visión positiva de nuestros cuerpos, esto no significa que no queramos que cambien, que no nos podemos maquillar, que tengamos que generar una carrera moral sobre quién es más natural, sino que se trata de una postura frente a la vida para que puedas estar en paz con tu cuerpo, y hacer lo que quieras sin tener que preocuparte de no ser un cuerpo “obsceno” para la sociedad.

¿Por qué es tan relevante algo que parece tan obvio? Durante años la publicidad, la sociedad, y el patriarcado, ha dictado que las mujeres debemos ser de una manera estandarizada para el consumo y estar bajo ese dominio para que “nos permitan ser”, si bien hoy en día podemos sentirnos más libres, pero las estructuras machistas siguen bastante potentes en tanto el cuerpo de la mujer que sigue siendo considerado un objeto y no un sujeto, las personas se sienten con el derecho de opinar, moldear y exigir sobre nuestro cuerpo, ¿no les suena absurdo?. Es entonces cuando entran en juego los Trastornos Alimenticios como: la Anorexia, la Anorexia Nerviosa, la Obesidad, la Bulimia, entre otros, para presionarnos a alcanzar este “estándar” absurdo y encajar en los parámetros sociales establecidos. Es increíble como las mujeres nos sentimos de buenas a primeras obscenas para el espacio público o como simple objeto de consumo muchas veces sintiendo que debemos pedir permiso para existir.

Casi todas podríamos recordar en qué momento nos dimos cuenta que nuestro cuerpo era “imperfecto con exigencias de mejorar”, y podría apostar que fue durante nuestra infancia o adolescencia...tan poco tiempo de inocencia y tranquilidad corporal nos da la sociedad. Yo recuerdo perfectamente cuando fue si bien durante mi adolescencia tenía implantado el chip tipo “sí, yo quiero bajar este rollo” pero no me afectó real y profundamente, hasta que entré a estudiar actuación teatral. En una de nuestras primeras clases de movimiento proceden a pesarnos de ahí en adelante una vez al mes, esto…pudo haber sido un gesto práctico para concientizar al actor de su musculatura y grasa, en mi cabeza me conducía inevitablemente a la asociación peso/carrera universitaria, siendo un catalizador potente para la ansiedad por lo menos en mi caso estaba pesando 75 kilos, por otro lado escuchaba los “consejos” de otrx docente quién me sugería que tenía que bajar 20 kilos...20 KILOS cosa que, claramente no hice—, pero solo imagínense, 18 años, primer año de universidad enfrentando un nuevo mundo en el cual quería, necesitaba, había luchado por encajar ¿Resultados?.

Luego de esta experiencia decidí dejar de mirarme al espejo sí, esta modelo adicta a las selfies que digámoslo en esa época también lo era, gracias Fotolog decidió como mecanismo de defensa sacar todos los espejos de su habitación, y ser lo más rápida y cuidadosa posible en los espejos de otros lugares... durante UN AÑO estuve así, ¿por qué me hice algo así?, me pregunto y me pregunto constantemente, pero no hallo respuesta, ya que NO estoy haciendo la pregunta correcta y es que; yo no me hice esto.

Si bien la juventud y temprana adultez fueron años complejos bueno, para quién no, porque la gordofobia es real, y en el mundo del espectáculo para qué decirlo encontré una salida. Un día ya a eso de la mitad de mi carrera, estaba mirando fotos de mi adolescencia y me dije a mi misma “bah, yo ahí estaba muy bella, ¿por qué me hacía las típicas preguntas y cuestionamientos sobre mis rollitos?” y claro, era casi una respuesta automática hacia mí misma criticar mi aspecto, ¡incluso cuando mi cuerpo jamás me ha fallado!. Entonces pensé “bah, quizás entonces mi cuerpo de hoy, será el cuerpo que mañana recuerde como un cuerpo hermoso e ideal, y lo miré con nostalgia, ¿por qué en vez de esperar a mirarlo con nostalgia no me propongo quererlo hoy, y así no pierdo la oportunidad de disfrutarlo? ¿por qué voy a seguir juzgando mi cuerpo, si es lo que tengo hoy?

De ahí en adelante, he tenido bajadas y subidas de peso ya que estamos en constante cambio—, pero jamás mi cuerpo me ha fallado; he decidido quererlo tal y como está porque no tengo cómo saber qué será de él mañana.

El Body Positive para mi, como movimiento, podría definirse como esta sensación que estoy intentando de transmitirles de aceptación en afecto, respeto, perdón y agradecimiento hacia unx mismx. En consciencia de que esto va de la mano de un cuestionamiento sobre la objetivación, y sobreexigencia hacia la mujer por el simple hecho de ser parte de una sociedad.

Muchas personas hablan sobre amor propio, y es difícil amar, es una vibración compleja que olvidamos y recordamos en momentos, pero personalmente me ha ayudado entender que mi cuerpo es mucho más que su imagen, es lo que soy, y yo no solo soy una foto, soy pliegues; músculo; huesos; historia; memoria; infancia; grasa; cicatriz. Soy el pelo de ahora; la moica de antes; la expansión perdida; soy la piel de lunares y pecas; soy lienzo en blanco de tatuajes, soy vello púbico; bozo; pestaña y saliva; sudor; poro abierto; espinilla amarilla. Soy lo asqueroso; soy lo lindo; soy lo feo; lo prohibido; soy la amazona; la pintura renacentista; soy la muy flaca para ese trabajo; soy la muy gorda para ese casting; la que sacó caderas de la otra familia; tetona; piernona; cabezona. Pero por sobre todas esas cosas, soy transformación y canal, delirio e ideales. Soy la herramienta para mi creatividad. Mi cuerpo es las mil vidas que ya vivió, es el medio para mi gozo, la piel de gallina en la novena sinfonía, mis ojos para llorar, mis oídos para extrañar.

Así que aunque es difícil, las invito a que no miren su pasado con nostalgia, ni su futuro con ansiedad, que abracen lo que tienen en el presente, con la alegría de que todo cambio se hace desde el cariño y aceptación, porque si no hay un cambio interno, el cambio externo no nos parecerá jamás suficiente. Mi último consejo e insistencia: recuerden que el cuerpo no es solo una experiencia visual, es su medio para el goce. ¡Gocemos HOY! 

Josefina Cerda Puga  / "Josafana" 💕
Licenciada en Arte - Actriz - Modelo Curvy

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Ve la entrevista que Ignacia Ossandón -Bosquetro- le hizo a Josafana aquí